Crecimiento Personal

Mi trabajo no me gusta8 minutos de lectura

Si estás leyendo esto seguramente te identificas con la frase: “no me gusta mi trabajo pero lo necesito”.

Sabes una cosa? Te entiendo. Yo misma he pasado por ahí.

Miles y miles de excusas, de “necesidades” que impedían que me fuera de un trabajo tóxico: necesito el dinero, me queda cerca de casa… y tantas otras justificaciones que sólo me retenían en el lugar equivocado.

Pero claro, darse cuenta que uno se pone excusas no es tan simple. Al menos no para algunos. Tú y yo sabemos eso.

Pasé más de quince años en ese lugar, hasta que finalmente pude entender que esas justificaciones eran simples pantallas, velos que sólo escondían lo que realmente sucedía: no me animaba a tomar las riendas de mi vida.

No renunciaba a mi trabajo porque tenía miedo.

Entonces viene la pregunta del millón:

¿Por qué tengo miedo a renunciar?

En mi post Disfruta tu trabajo hablo un poco de este tema, pero hoy quiero que lo veamos en profundidad.

Tú y yo.

Tú, porque posiblemente estés hoy en ese momento de incertidumbre sin saber qué hacer, y yo, porque he pasado por ese momento y puedo ayudarte a transitarlo.

Si te pasa lo mismo que a mí, probablemente en algún momento habrás dicho: “no es cierto que no hago nada para irme de aquí, estoy buscando un trabajo sólo que no me llaman, o no me gusta lo que hay, o queda lejos de mi casa, aquí estoy cómodo”… y la lista es infinita.

Es una especie de “mecanismo de defensa”. Tienes miedo. Al futuro, a las consecuencias.

Y no pasa nada. Todos tenemos miedo. Por ahora lo importante es que tomes conciencia de ello. Llegado el momento lograras superarlo.

Personalmente, ese miedo, me hizo sentir inferior, desvalorizada. ¿Te ha pasado?

Me preguntaba por ejemplo: “¿Cómo es que tengo este miedo? ¿Nadie más lo tiene? ¿Soy sólo yo o es que soy tan tonta que me quedo en donde no me siento bien?”

Y sí, a algunos el miedo los impulsa, a otros nos paraliza. Nos quedamos en las preguntas, en la no-acción.

Por eso la clave es ocuparse. Para no permitir al miedo tomar el control.

Entonces me probablemente me dirás: “Pero espera… ya te dije que necesito mi trabajo, no puedo renunciar y ya.”

Pues no lo hagas. Al menos no aún.

Pero haz algo para que no te afecte. Toma acción.

quiero disfrutar mi trabajo

¿Qué hacer si no me gusta mi trabajo?

que hacer si no quiero renunciar

En el párrafo anterior te dije que tienes miedo al futuro. Sí, a las consecuencias, a lo que pueda suceder si renuncias. Pero qué tal si una de esas consecuencias es tu bienestar?

Ok, sólo tenlo en mente.

Ciertamente sabemos que no podemos modificar el pasado, sin duda nadie conoce el futuro, de modo que preocuparte por lo que pueda pasar no te dará menos estrés y menos aún soluciones. Entonces…ocúpate de tu presente. Pon allí tu atención, no en aquello que no puedes modificar.

¿Qué hago hoy para no padecer mi trabajo?

Ten por seguro que quejarte hará que lo padezcas mucho mas. Pensar a cada hora que quieres irte también. Ese no es el camino. Definitivamente.

Ponte a trabajar en tu bienestar. Pon el foco ahí: en tu bien-estar. Recuerda que estás varias horas al día en tu puesto de trabajo. Hazlo agradable para ti.

Por supuesto dentro de las normas del lugar en donde trabajas, puedes hacer de tu puesto de trabajo un lugar en donde disfrutes pasar tu día. Desde colocar fotos de seres queridos o de paisajes que te den paz hasta modificaciones en el modo de trabajar y relacionarte con los demás.

Tal como dije antes: estuve en tu lugar y quiero acompañarte.

De modo que voy a compartir contigo algunas cosas que con el tiempo fui modificando para lograr hacer mi día laboral más entretenido y mucho menos tedioso:

  • Organizar la documentación de modo de encontrarla fácil y rápidamente
  • Colocar en el escritorio una pequeña y bonita planta
  • El fondo de pantalla de mi ordenador con fotos aleatorias de paisajes bonitos o fotos familiares
  • Escuchar música con auriculares
  • No participar de chismes o peleas entre compañeros
  • Hacer caso omiso de críticas maliciosas acerca de tu modo de trabajar
  • Buscar todos los días algo satisfactorio para realizar fuera del horario laboral
  • Reunirse con amigos o familiares durante la semana

Es fundamental que sepas que todo esto no se logra de la noche a la mañana, muchas veces estamos tan inmersos en un ambiente tóxico que nos vamos “mimetizando” con él sin siquiera notarlo. No es el fin del mundo. Se toma conciencia y se empieza de nuevo.

Y si, en ese proceso, un día no estás de ánimos para realizar cambios o ponerte fuerte, pues simplemente no lo hagas. No le rindes cuentas a nadie. Sólo tú sabes que estás en ese proceso.

Respétalo.

Poco a poco se irá convirtiendo en hábito. Uno nuevo y mejor para tu salud.

Entonces…

3 modos de detectar un abuso laboral

¿Debo renunciar a mi trabajo?

debo renunciar?

Si te dijera la cantidad de veces, en esos más de quince años, que me han dicho “renuncia a ese trabajo ya mismo si es que te hace tan mal”… no me creerías.

Miles de excusas venían a mi cabeza para no renunciar. Sólo cuando estuve lista pude escuchar.

Simplemente un día supe que tenía que salir de allí. ¿Cómo? Mi cuerpo habló. Ya no soportaba más y comenzó a enfermarse, cada vez más seguido. A gritos pedía que tomara acción.

Entonces escuché. Y tomé nota de lo que debía hacer, POR MÍ.

Por eso la respuesta a esa pregunta sólo tu debes responderla. Quizás debas renunciar, pero no soy yo la que está en tus zapatos.

A mí me tomó años de terapia tradicional y otras no tanto. Todo sumó, todo aportó un granito de arena para que finalmente tomara esa tan difícil decisión.

Todos tenemos un tiempo para ese proceso. No te compares, no eres igual que los demás. Eres único. Todos lo somos.

Quince años me tomó a mí estar bien conmigo misma. El bien-estar. Quizás a otros les tome menos o más tiempo, o tal vez nunca lo logren.

Personalmente pienso que esa ES la clave: estar “en eje”. Para no enfermar.

Cuando logras el equilibrio y sabes lo que NO quieres, simplemente sabrás lo que debes hacer. No te apures por tomar decisiones en base a lo que otros creen que debes hacer.

Primero sana, y luego tomarás tu decisión. Y ya nada será igual. Porque te tienes a ti.

Si te sientes identificado y estás en una situación similar a la que yo atravesé no dudes en comentarme lo que sientes, lo que estás viviendo. Quizás pueda darte esa mano que necesitas para dar sentirte mejor.

Te deseo mucho éxito y paz.

CeciAn Disfrutando

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Muy lindo artículo!

    1. Qué linda gracias!! Me alegro que te haya gustado!

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